(La historia está contada de otra forma): así, comienza Javier Sanz, autor del artículo elegido. Publicado, en
el 23, de junio, en 2008.
Dicho artículo
es bajo el título: ¿Descienden los andaluces de los moros?
La respuesta
según el autor, “Pues aunque
muchos creen que sí, la respuesta correcta es NO.
Así que primeramente copiaré el texto tal y como lo compuso
su autor original, subrayando los puntos que criticaré más adelante.
La ley
islámica permitía que los moros se casasen con cristianas, pero las moras no podían
casarse con cristianos, bajo pena de muerte. Esto significa que las mujeres
cristianas contribuyeron a la mezcla de razas y de sangre, pero el proceso
inverso no se produjo, de manera que los cristianos no recibieron sangre
musulmana.
Por otra
parte, hay que añadir que la Reconquista, por parte de los cristianos, vacía
de población musulmana los territorios ganados. Tras la toma de Granada en 1492
por los Reyes Católicos, se expulsa a los judíos y en 1502 se proclama el
decreto de conversión forzosa (obligando a los musulmanes a convertirse o a
abandonar la península). Se pretende la unificación religiosa. Pero la
mayoría de los moriscos (musulmanes convertidos al cristianismo) siguen
manteniendo sus costumbres, lengua e incluso religión.
En 1570
Felipe II envía a su hermanastro Juan de Austria a sofocar una rebelión de los
moriscos en las Alpujarras.
Durante
varios años los moriscos de la península ayudan a los piratas berberiscos y
a los turcos, por lo que en 1609, siendo rey Felipe III, decretó la expulsión
de los moriscos. Fue una gran pérdida económica, sobre todo para Aragón y
el Levante, ya que muchos de ellos estaban asentados en estas zonas y dedicados
a la agricultura.
¿De dónde procede, entonces, la población
actual de Andalucía?
Pues,
sencillamente, de los cristianos que repoblaron el sur: leoneses,
castellanos, gallegos y aragoneses. Y para dejarlo más claro, en palabras
de maestros:
§
“Podréis
vosotros, amigos andaluces, gozar de la autonomía política que ahora deseáis.
Porque sois nietos de los conquistadores cristianos podréis vivir autónomos
dentro de España”. Claudio Sánchez Albornoz
§
“La ilusión
de que los andaluces desciendan de los moros no se sostiene más que en la
fantasía de algunos pseudohistoriadores y de ciertos conversos al Islam que
repudian sus nombres de pila Sebastián, José, Paquita, por Abderramán, Mohamed
o Aixa”. Juan Eslava Galán
Para empezar; saben que:
- - Solamente, en España se echa la siesta. Una costumbre, no habitual, en el
resto de Europa, pero en los países árabes, sí que es habitual.
- - Solamente, en España se saluda, cuando se cruza con otra persona sin
conocerla en la calle. Sobre todo en los pueblos, ambientes más conservadores a
las costumbres. ¡Qué casualidad, esa costumbre es concedida con el relato del
profeta Muhammad, cuando dijo: “Oh, fieles mantened el saludo entre vosotros”!
- - De entre todos los europeos, los españoles son los únicos parecidos
físicamente a los árabes.
Dicho sea esto, con la intención de hacer recordar a los lectores españoles que
entre españoles y árabe hay una brillante historia. Y una cierta vinculación, queramos
o no.
Desgraciadamente, el autor del artículo, “¿Descienden los andaluces de los
moros”? intenta manipular a sus lectores, mostrando que es vergonzoso que los
españoles, cuya sangre es cristiana, pudiesen recibir sangre musulmana. Pero yo
personalmente no sé si ese autor sabe que, hoy en día, en España, un gran
porcentaje de los jóvenes españoles ya no son fieles a la religión cristiana, por eso, hablar de sangre y religión es algo contradictorio. Es cierto que algunos
españoles se avergüenzan de tener descendencia oriental. Pero no todos. Hace
cuatro años, fui de excursión a Toledo con unos amigos, donde conocí a dos
españoles, mientras hablábamos sobre este asunto, me dijo uno de ellos: “los
españoles y los árabes nos parecemos muchísimo, eso lo descubrí, cuando estuve
en Inglaterra hace unos años. Fue cuando hice un curso en la universidad, hubo
alumnos de muchas nacionalidades; alemanes, japoneses, suecos, pakistaníes,
árabes y españoles. Sin embargo, siempre nos juntábamos los españoles con los
árabes, yo puedo comprender a un árabe más que a un alemán. Es que pensamos
casi igual, nos entendemos muy bien”. Hace ya mucho tiempo, de esa conversación,
pero aquellas palabras se quedaron grabadas en mi mente.
Así que, ¿por qué avergonzarse de tener descendencia con los
musulmanes?
Los conquistadores musulmanes amaban La Península, hacían lo que otros
conquistadores nunca habían hecho, con el fin de establecerse en ella, y crecerla crecer junto a sus población autóctona. La construcción de los grandes palacios,
escuelas, universidades, donde el saber no fue dirigido solo a los musulmanes,
sino a todo el mundo, sin discriminación ninguna. La hija del rey de Inglaterra
estudio en la universidad de Córdoba.
¿Quién permitió eso si no los musulmanes?
Llegados a este punto, cabe aclarar la inconformidad con el artículo
mencionado más arriba. En primer lugar, uno de los grandes errores cometidos
por el autor es la mezcla entre lo que es la raza y la religión, cuando decía
que los
musulmanes recibieron sangre cristiana, porque según la ley islámica un hombre
puede casarse con una no musulmana. Así mismo, los musulmanes, por su casamiento
con cristianas recibieron sangre cristiana, en cambio, los cristianos no
recibieron sangre musulmana, porque las mujeres musulmanas no se casaron con
hombres cristianos. Es absurdo, la mezcla entre religión y raza, porque
genéticamente no existe sangre cristiana, judía, budista, o musulmana. Más
bien, personas de distintas etnias se convierten a ciertas religiones.
En segundo
lugar, la infidelidad de los hechos históricos mencionados. Lo podemos observar haciendo un breve resumen de
la historia de los moriscos y de la descendencia de ellos. Durante el reino musulmán
hubo única cultura, “la cultura andalusí”, y varias religiones, por tanto en
Al- Ándalus, los habitantes eran cristianos, judíos y musulmanes. Tras la toma
de Granada, en 1492 sucedió la primera expulsión; la expulsión de los judíos. Más
tarde en 1502, fue la segunda expulsión, la de los moriscos. Sin embargo, antes de
la segunda expulsión, en 1502, hubo cien años de paz y convivencia entre cristianos
y musulmanes. En este tiempo, los moriscos inventaron una escritura común entre
el árabe y el castellano, la escritura aljamiada, “un castellano, en caracteres árabes”. En el siglo XVI, en oriente, aparece
una dinastía fuerte, la dinastía otomana, por tanto Felipe III tuvo miedo de que los moriscos tuviesen contacto
con los otomanos. Fue entonces, cuando, en 1609 deicidio expulsar a los
moriscos definitivamente de la Península. En este tiempo no podemos decir que Al-
Ándalus fue deshabitada, y que los españoles se migraron de reinos del norte
para establecer en ella. Sino más bien, lo que sucedió fue que, por una lado, los cristianos que
habitaron Al- Ándalus siguieron siendo los residentes autóctonos; y por otro
lado, hubo muchos moriscos convertidos al cristianismo viviendo en la
Península, de modo que, muchos granadinos mantenían sus prácticas religiosas
secretamente. Por eso la teoría de la repoblación no es cierta. Tampoco existen
justificaciones históricas acerca de la versión propuesta por el autor, sobre, si
hubo un contacto directo con los otomanos o no.
Para terminar responderé por medio de
la ciencia a la pregunta de Javier Sanz, acerca de si los andaluces descienden de los
moriscos. La respuesta será a través de un análisis genético revela que uno de cada tres españoles tiene marcadores genéticos de Oriente Medio o el
Magreb. Apareció en un artículo publicado en El Mundo, del cual hablaré más detalladamente en
el próximo artículo.
Fuente del texto: descendencia de los andaluces.
http://historiasdelahistoria.com/2008/06/23/%C2%BFdescienden-los-andaluces-de-los-moros


